miércoles, 18 de abril de 2018

LA TOMA





LA TOMA



Entre el CHE      Y SANTANA  


Con aprecio para Gustavo  Parra
y a Juan Panay y los jotosos.


Corría el año 76, Universidad San Luis Gonzaga Ica. Después de varios intentos postulando en Lima había aterrizado en Ica.
Puerta principal de la UNICA.


                                           e


En el examen de admisión dos años atrás hice amistad, con un extraño individuo, con el que  a través de los años la hemos mantenido con cercanías y alejamientos. Juan, el si era de Ica, yo entre a ciencias biológicas, pensando que iba a ser biólogo pero resulto que el titulo era de profesor de biología ciencias naturales, como  que ser profesor no estaba en mis planes de vida, así que cambie de facultad al año, era entre odontología y farmacia, mi abuelo era farmacéutico y lo de ser dentista  y sacar muelas no era lo mío.

Así fue que estudie farmacia y bioquímica, mi padre medico quería que estudiara medicina, pero mis inclinaciones a la sociología y literatura, como que no tenían mayor peso en sus planes conmigo. Era medico como el, o farmacéutico como su padre, soy el mayor de los hermanos y sentía cierta responsabilidad de seguir con los planes dinásticos profesionales planificados para mí, cierta pena en decepcionar sus expectativas y más aún que sus órdenes se  acataban con o sin  dudas ni  murmuraciones.

El clima político de la universidad era intenso, era la época de gobierno militar. El general Morales Bermúdez había derrocado al caudillo el general  Juan Velasco Alvarado quien había dado el golpe en 1968 al gobierno constitucional de Fernando Belaunde.

El Frente Estudiantil Revolucionario –FER-  parte de la Juventud del partido comunista pro soviético  que dirigía Don Jorge del Prado era el movimiento imperante en la universidad, y había apoyado al gobierno militar de Velasco ,había sufrido unos de las tantos cismas dentro de la izquierda peruana, y la escisión era un  grupo que decidió seguir apoyando el proceso del gobierno militar, mientras el otro rompía con el dirigido por Morales, a todo esto yo estaba en este segundo grupo ,la amistad con Juan líder estudiantil de la facultad de farmacia había influido en mi acercamiento también por su cercanía a la Cuba de Fidel Castro y al CHE Guevara por los cuales sentía admiración desde chico.,  otros grupos como el FUER  cercano al Partido Comunista del Perú pro maoista estaba en crecimiento y el ARE aprista, pequeño  pero presente Ica era una ciudad que votaba por el APRA.

 Estaba allí con los militantes de la juventud comunista ,algunos con varios años en la universidad y habían viajado a Cuba, a Chile de Don Salvador Allende, y un pocos que habían visitado la desaparecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas la poderosa URSS enemiga del imperialismo yanqui los EEUU. Por esa época o eras socialista o eras aprista, y socialista eras pro ruso estalinista además  o pro chino con tu librito rojo de las cincos tesis. Eran casi como los evangélicos con la Biblia la palabra de Mao Tse Tung  era dogma final y en las polémicas te lo  esgrimían y lo sabían de memoria. Tantos amigos de los “chinos” Pablo que después estudio medicina y fue unos de los primeros en pasar la noche en la comisaria después de una manifestación , su primer galón y héroe del salón, Leopoldo el más joven y estudioso de las cinco tesis  polemista de su escuelita los dos ya fallecidos. Lucho entre otros todos gente estudiosa y correcta.

De tanto andar con los feristas en elecciones que nunca ganábamos,en broncas donde a veces nos correteaban y pegaban y otras nosotros ganábamos a pedrada limpia,  me fueron invitando a la Juventud Comunista, los recuerdo con aprecio , Edward con sus ojos dormidos ,líder indiscutible , Peluca, el Sapo que tenia su cevicheria y era súper ronco, Pito, Juan, Huamani Poneco Florencio  El pisqueño Camasca, que habían andado por Alemania y andaba con su camisa azul del partido comunista de la entonces RDA, que años después desapareciera con el muro de Berlín, entre los que más recuerdo.  

 Ica por la década del 80   era todavía una ciudad con mucho de pueblo, con sus tres cines el Dux el Ica y el Rex el más pobre. Con sus funciones dobles  continuadas. Su plaza de armas con frondosos ficus, que me hacían recordar Chosica y sus bancas eran parte de la vida universitaria, el local central casona virreinal  inmensa con un patio central  conventual,  con seis ficus centenarios umbrosos protegidos por unas bardas con las bancas donde pasamos el día conversando discutiendo esos inviernos compartiendo un cigarrillo.  uno de ellos en una esquina daba a la puerta del programa de Farmacia y Bioquímica una habitación oscura de pisos y techo de madera ,al lado la biblioteca igual , en la otra esquina el aula más grande de la universidad tipo auditorio el maracaná escenarios de asambleas broncas de intensos debates ,al lado del anfiteatro  ,el local de la universidad que ocupaba casi toda la manzana, colindaba con la Catedral de Ica , las noches muy frías de invierno y sus veranos extremadamente calurosos ,esos medios días donde la gente se refugiaba en sus casas y la ciudad se hacía solitaria hasta las 5 que comenzaba a llegar la brisa fresca del desierto y la ciudad a repoblarse con el tañido de las campanas de las 6 de la tarde.

Por las noches los de Lima paras no aburrirnos solos en los cuartos nos juntábamos  en las bancas de la plaza, no había radio  FM, y la tele en blanco y negro era aburrida como siempre.
Conversar de lo mismo se convierte en arte. los recuerdo a todos  a Gustavo que me salvo la vida un domingo, que me intoxique y moría en mi cuarto de la pensión  , sus inclinaciones más que la salud iban por la ingeniería, Julio, que iba por la medicina pero veterinaria, Carlos de Chiclayo que su viejo medico quería que sea médico ,pero él quería ser terrateniente, el Rufino de AcarI que le daba más por la agronomía todos en el programa equivocado, menos Nato  rubio ojos claros que si estudiaba medicina era de Ica su padre era un importante  médico de la ciudad , hoy cardiólogo y  otro amigo de Ica que vivía en la plaza de armas que es médico pero el si quería ser médico Gonzalo su padre también médico. Para los exámenes nos íbamos a estudiar al fondo de la huacachina.

Yo navegaba entre dos mundos en el Fer revolucionario  clasista combativo de la U y con los chicos clase medieros, de la plaza ni de aquí ni de allá, creo que mi vida transcurrió así entre dos mundos aquí y allá.    

La ciudad y sus ómnibus plomos antiguos los urbanos que recorrían la ciudad, una línea de micros y las carcochas rojas que iban a Huacachina improvisadas a partir de camiones con sus pisos de madera limpiados con petróleo  eran  los medios de transporte que luego desaparearían. La ciudad cuando la universidad entraba en vacaciones como que iba quedando vacía tranquila, en paz sin el bullicio estudiantil.

Me encantaban sus árboles , sus ficus inmensos añosos, sus arbolitos con flores rojas las acacias. sus huarangos secos y retorcidos por los paracas, camino a Cachiche .

Sus dulces de manjar blanco de la plaza Bolognesi, su hígado a la parrilla en la calle oscura de donde salían los colectivos a un bucólico burdelito ,  su chocomel calentito y su pan con jamón detrás de la iglesia de Luren. La cebada y la chicha morada de Colina y los dulces de Velasco. Todo eso y mucho más era Ica, la procesión del Señor de Luren , la fiesta de la vendimia y la feria que era en plena avenida Matias Manzanilla con sus puestos de cachina, su carapulca .Su gente amistosa.

Ica alli me enamore, me casaría con Zully y naceria mi hija Mey.

Lo seguía a Juan en la universidad cual fiel escudero, hacíamos los comunicados  los pasábamos a esténcil y luego al mimeógrafo y luego a repartirlos, nuestro programa de trabajo para las elecciones, nos íbamos por las noches al local de la Federación de trabajadores a complotar a hacer la revolución,  allí vivía el chino  poeta y allí recalaba un chato que con un profesor de bellas artes que se pintaban en una noche un mural  en una pared con lema y todo.



Los amigos de la plaza no comulgaban con mis  aventuras políticas, allí hablábamos de Carros de chicas, películas todos enamorados de Jacqueline Biset, de música, Santana, Woodstock. En el local de los trabajadores mis temas eran otro las alianzas políticas, la música Víctor Jara, Quilapayun, la toma del poder el pueblo unido.  Juan  era el único que iba a la plaza conmigo a veces, de los de la plaza nadie iba conmigo al local de la FRTI.

Andaba yo  trajeado con la moda limeña de la época los pantalones de boca ancha, los zapatos con plataforma y tacón, y el pelo largo, muy largo, Una mezcla  de medio hipie medio revolucionario, me imagino  así debió ser la Católica donde quería estudiar sociología, Barranco, tiempos nuevos, Wifala en el centro, además que con mi hermano Jorge que estudiaba veterinaria en Chincha  nos daba por la salsa y los salsodromos, todo una mezcla.

En Mayo de 1986, los conflictos sociales se habían acentuado, en Huanta y Huamanga los estudiantes de la universidad habían entrado en fuertes enfrentamientos con los militares en el sesquicentenario de la batalla de Ayacucho, y el país se hartaba de la dictadura militar, en la universidad el conflicto de los trabajadores había llevado al despido de decenas de ellos, los estudiantes nos solidarizábamos con ellos.

Una noche llegaron de Lima dos dirigentes de la juventud comunista Nico y Marko, se encerraron con los profesores y dirigentes, algo acordaron y nos dijeron que había que  hacer una solidaridad más activa, marchas  comunicados.

A los pocos días hicimos una gran marcha de estudiantes  que fue disuelta por los gases y hubo detenciones , allí  paso su noche en la comisaria  convertido en héroe nuestro querido amigo Pablo,  creo que fui uno de los pocos que marchaba con makarios y en una de las carreras perseguidos por la policía ,carajo, se me salio el tacón de un zapato , los compañeros se morían de risa el revolucionario pituco me decían, tenían razón  provenía de una clase media con ingresos mayores a los promedios y  la mayoría delos chicos de similar condición socioeconómica no participaban de la actividad política universitaria.

 Era como adoptado  me habia integrado, iba al comedor universitario hacia mi colita de una hora ,teniendo una pensión de comida, en fin mi héroes el Che , Javier Heraud .el guerrillero del Markhan  como le diría años después la revista Caretas, Luis de la Puente y teníamos un héroe guerrillero local Alain Elías quien había estado cuando el poeta murió.

Más de una vez nos visitó Hugo Blanco, y gente de la la FARTAC la histórica federación agraria revolucionaria Túpac Amaru del CUSCO, viejos luchadores que habían conocido a Ernesto  Che Guevara, conocí en ese tiempo mucha gente metida en los movimientos de izquierda radical.
Y yo allí un patita de las clases medias chosicanas, que por esas cosas y por exceso de tiempo y lecturas estaba  cerca muy cerca de los dirigentes y activistas políticos ,para mí era  una aventura, un compromiso , creía profundamente en lo que hacía, recuerdo de mi paso por secundaria tenía un afiche de Jesucristo buscado por revolucionario , y era parte la iglesia y su opción por los pobres, y pobre yo no lo era pero allí estaba, cómodo pero también me movía cómodo escuchando Santana , Los Rollins Stone, Black Sabbat, y del rock peruano  Gerardo Manuel, Frágil , Pax, el Polen  y el emblema de los 70 WOODSTOCK tres días de paz  música y amor. Hendrix ,The Who, la ópera Jesuscristo  Super Star.

 Así en esa esquizofrenia y estudiando Farmacia y la fascinante Bioquímica eso y la química orgánica era lo único que valía la pena, años después descubrí la física cuántica ,pero eso es otra historia, de los poquísimos profes que llegue a querer fue a Don Jorge Hurtado Smith  Doctor en bioquímica, de San Marcos que por problemas de salud de su hijo los bronquios el asma recalo en Ica, creo que nunca lo entendieron y el no llego a entender esa forma de hacer universidad que se hacía y que no nos gustaba.
 
Una noche como a las siete Juan  me me llama a un costado en la plaza donde estaba con los patas y conspirativo me dice te busco a las doce, es importante. Ya en Mayo las noches son frías.
Ya en mi cuarto acostado  a media noche siento el silbido de Juan, tratando de no despertar a Gabriel, me vestí y me puse mi sacón, igual se despertó.
 – cuídate, no te metas en cojudeses- me dijo  y se volteo para seguir durmiendo.

Salí la calle vacía, Juan estaba con Julián el sapo, -vamos me dijo-  y salimos caminando en silencio, por la calle Lima, entramos en un callejón donde Vivian estudiantes , entramos al cuarto de María, una joven compañera de biológicas, en el cuarto pequeño, había 7  a 10 personas.
 Edward nos habló, miren -Están acá porque han sido seleccionados- y no se les dijo nada antes por seguridad son de plena confianza,  aquí sabemos todos que estamos comprometidos, todos en silencio, evidentemente Juan y Julián que eran  cuadros dirigentes y ya sabían el motivo de la reunión.
 -esta madrugada vamos a tomar el local de la universidad en protesta  por el despido de trabajadores y en defensa de la estabilidad laboral – nos comunicó Edward.

 Ta mare, en que estoy metido, pensé, medio asustado, tan sorprendido, como varios que no sabíamos para que nos habían convocado, pensé para mí, que carajo tengo que tomar yo la universidad para defender a los trabajadores que la tomen ellos, pero ya no podía echarme atrás.

Llego Marko, y nos dice Juan y tu gente a las dos entran por jirón  Callao, a la plaza, Sapo tu  entras por la calle Cajamarca, allí suman 20. Se juntan en la esquina de la catedral, a esa hora  por el comedor universitario, van a reventar un petardo, para distraer.

Yo estaba en el equipo de Juan,  con seis, siete chicos entre ellos  un par de talareños. Llegando a la esquina del parque vemos al grupo del Sapo, que se acercaban, casi simultáneamente se escucha el estruendo de una explosión .

 Juan grita – ¡entramos a la Catedral! , arranca a correr, pero la Iglesia estaba enrejada, y las rejas de dos metros, terminaban en puntas de hierro.

Todos corrimos mientras el ulular de los patrulleros sonaban acercándose, a trepar y tirarse,  para mi mala suerte, al subir la reja, apoyo el pie izquierdo en él una punta y al lanzarme me atraviesa el zapato  me hace una tremenda herida en la planta del pie. El dolor intenso, como que se diluye, adentro ya 20 chicos, nos preguntamos ¿y ahora a dónde vamos? El  atrio inmenso el portón  inmenso también.
¡¿Adónde vamos ?!  Preguntamos, pegada a la pared que colinda con la universidad una puertita que nunca habíamos visto se abre rechinando.

– Corran – grita con su voz ronca el Sapo.

 Emprendemos la carrera, yo cojeando y sangrando, el primer herido de la toma. La escalera angosta, de maderos viejísimos más de un escalón se rompió, un colchón de hojas de años  cruje  y las pulgas nos saltan a las piernas.



la Catedral,después del terremoto, al izquierda debajo del campanario la imperceptible puertita.


Llegamos al  techo voladizo de tablones que da sombra a uno de las pasadizos laterales del patio central  un colcho de años sin limpieza de hojas secas de los ficus, no se quien desde adentro nos había franqueado el paso,  fuimos bajando por el baño frente al maracaná y de allí al patio central.
Adentro estaban  Edward  y Nico los guardianes y porteros les habían franqueado la entrada abriendo los candados. ( meses despuésme pregunte por qué carajo no entramos todos por allí)
Nos dividimos en dos grupos para bloquear llenar de carpetas y sillas las dos puertas de acceso la principal y la facultad de Odontología en la parte posterior. 

Le digo a Juan que estoy herido, me sacan el zapato agujereado y la media ensangrentada, Guido que estudiaba medicina, dijo lavarle el pie con abundante agua,  alcohol, y vacuna anti tetánica. ¿Alcohol, vacuna? – Tenemos kerosene – apunta Peluca, (también me pregunte después ¿de dónde chucha hay kerosene? Me lavo el pie y me ponen el kerosene, y lo envuelven en un periódico, anda a descansar a la federación me dice Edward que lidera la toma, y estudia medicina.

Voy adolorido y asustado, la vacuna pienso, me da tétano y muero por meterme en cojudeces y no hacerle caso a Gabriel.
Las campanadas de la catedral van anunciado las horas, no me había percatado antes,  tres a las tres de la mañana laudes. Amanece frío seis campanadas, maitines escuchamos por radio Ica, vecina de la universidad, de la toma, la policía ha rodeado las puertas de acceso. Nada entra nada sale.
Pero igual llegan panes, por una de las paredes colindantes, del techo de radio Ica, era el único acceso de entrada y salida Nuestro parlante emite las razones de la toma y las clásicas canciones, no nos moverán el pueblo unido jamas será vencido .



Recomiendan mi evacuación  para la noche,  el pie lo tengo hinchado, y veo jugar un partidito a los chicos, son las tres de la tarde y el pie me está latiendo.  Se acerca la noche y me sacaran a media noche, pero a las diez nos avisan que la policía va a entrar y traen a unos pescadores de Pisco del movimiento que apoya al gobierno. Se posterga mi salida, nos dan un café con un pan   , oscuro el patio y toda la universidad, nos han cortado la luz y el agua. 

A las once en el patio hacen explotar un pedazo de dinamita, en mi vida había estado tan cerca, yo que le tengo miedo a los cohetes. Vivas aplausos ,pasarme la F passame la E , passssssameeeee la R, QUE DICE COMPAÑEROS FER , mas fuerte FERRRRRRRRR  y me dan escalofríos, estoy con fiebre.


Te sacaremos en la madrugada me dice Juan, Julián  está en el techo y baja, nos encontramos y me da un revolver viejo que parece de la segunda guerra mundial, por si acaso me dice, la única vez que tuve uno , fue de niño era de mi padre y jugando dispare contra la pared pensando que estaba descargado y una bala salió, reboto en la pared y me silbo por la oreja. No me gustan las armas de fuego.  Era amigo de Julián le decimos sapo, buena gente su mamá tenia una cevichera grande en el mercado.  Sale del baño y se la devuelvo.

 Es la segunda noche, me encargan que vigile desde el segundo piso un posible acceso  por el auditorio. Me dan unos cohetes bombardas, y dos molotov -se los tiras si entran – me dice Marko, puta madre en mi vida he prendido un cohetón, la verdad ya me quiero salir, la fiebre me hace sudar y ni un mejoral me han dado.

Paso la noche temblando solo, alguien me alcanza una taza de café y un pan blando.  Yo y las campanadas de la catedral.

Recién a medio día al ver lo mal que esta mi pie me sacan por atrás por el techo de radio Ica, alguien me acompaña al hospital donde un médico me pone la anti tetánica y sin anestesia con una tijera me abre la piel y sale un chorro de pus, me pone una gasa no recuerdo mucho solo que dormí  .

Sería el quinto día de la toma cojeaba estaba tomando antibióticos , regrese al hospital donde me curaron era sábado recuerdo.

el doctor, un viejo cirujano me dijo ¿–revolucionario el jovencito no?-

 Me abrió la herida saco la gasa me metió alcohol yodado a chorros salía con sangre pus, hasta que solo salió alcohol. Me puso unos polvos de sulfa lo parcho , yo estaba empapado de sudor del dolor.
 –Para que aprendas a no meterte en huevadas – me dijo y me dio una palmada en la espalda.

Llegue a mi pensión y comí  por todo lo que no había comido esa semana.

La toma seguía sin solución, me acerque ese sábado por la noche y había varias deserciones, quedaban los pocos  diez, Juan, peluca, Julián Edward  y otros seis.
El domingo cuando la catedral daba las seis campanadas,maitines  la policía entro por el techo de radio  Ica y los detuvo, los mandaron a la cárcel de Cachiche diez días. Los enjuiciaron  y tuvieron como cinco años con antecedentes penales a los trabajadores los repusieron .

Al final tuve suerte de no caer preso, en mi casa no supieron en las cosas que estuve metido, fue una época que transite entre samba pa ti de Santana , y no nos moverán de Quilapayun , el pueblo unido jamás será vencido y Let is Be de los Beatles. Buenos tiempos.

  


 



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1 comentario:

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